abril 8, 2013

Rosie the Riveter: La Institucionalización y la la propaganda de género en Estados Unidos durante la 2ª Guerra Mundial

 

En tiempos de crisis, llama la atención la evolución atípica del papel de hombres y mujeres en una sociedad. De acuerdo con George Mosse, aun cuando la idea del combatiente como símbolo de masculinidad ha existido desde la Revolución Francesa, la Primera Guerra Mundial acentuó –en la imagen del soldado— características que también se apreciaban en periodos de paz, como la perseverancia, la voluntad y la fortaleza. Esta idea fue creada, sin duda alguna, con la ayuda de la exposición de la población a la publicidad que se emitía en los medios masivos de comunicación y a través del lenguaje utilizado en le discurso político.

La creación del Consejo de Publicidad de Guerra (posteriormente denominado solamente Ad Council, Consejo de Publicidad) en 1942 significó la institucionalización de los esfuerzos gubernamentales por incentivar ciertas conductas en la población que resultarían en consecuencias favorecedoras al frente de batalla. El Consejo de Publicidad tuvo, durante la Segunda Guerra Mundial, tres objetivos fundamentales: la Creación de los Bonos de Ahorro de Guerra, la campaña para fomentar la discreción de la población y la participación femenina en el sector laboral. Si bien los bonos de guerra eran una práctica utilizada desde la Primera Guerra Mundial, a través del Consejo de Publicidad se institucionalizó en una campaña que no se limitaría al periodo de enfrentamientos: los Bonos de Guerra fueron la primera y más exitosa campaña de publicidad del Consejo, que duraría de 1942 a 1980 y sería vista incluso como una forma de ahorro, al mismo tiempo que se apoyaba a la economía militar. La campaña a favor de la discreción de la ciudadanía es uno de los aspectos fundamentales en los esfuerzos propagandísticos tras el auge del espionaje. La publicidad, que estaba enfocada en miembros de la oficialía y soldados que escribían cartas a sus hogares o regresaban tras haber cumplido su tiempo en activo y a la sociedad civil para que evitara hablar sobre temas sensibles en relación al avance de la guerra por temor a que esta información cayera en manos enemigas, fue en aumento de 1942 a 1945. Entre los temas que se pedía no fueran difundidos se encontraba la divulgación sobre su ubicación, sobre la naturaleza del armamento estadounidense y el nombre de los soldados caídos antes de que se notificara oficialmente; el hecho de codificar las cartas para revelar información confidencial sería castigado severamente.

En el caso de la participación femenina, la publicidad resultó efectiva. Dado que el gobierno no podía intervenir de manera directa en la conformación de la industria en su territorio, la publicidad que incentivaba el trabajo femenino interno era una forma de convencer a los empresarios –sin caer en la creación de políticas públicas intervencionistas— de contratar mujeres para lidiar con la escasez de mano de obra. La gran campaña mediática –en periódicos, películas, pósters y artículos— tenía que tener una imagen icónica: Rosie the Riveter. Rosie a menudo era ilustrada con el uniforme propio de los trabajadores industriales y se le acompañaba a menudo de otros elementos que dieran a entender que el enemigo sería vencido, como es el caso de una imagen, publicada en 1943 en The Saturday Evening Post, donde sostenía una bandera mientras pisaba un ejemplar de Mein Kampf. Comparada con los varios miles de mujeres reclutadas durante la Primera Guerra Mundial, de 1942 a 1945 alrededor de 2 millones de voluntarias se enlistaron para mantener la economía de guerra; del total, 350.000 formaron parte del Ejército, Marina y Fuerza Aérea. La iniciativa, en esta ocasión, fue fuertemente apoyada por personalidades como la primera dama Eleonor Roosevelt, que pugnaba por crear una reserva de mujeres en el ejército y la marina. Washington deseaba que los oficios tradicionalmente masculinos fueran atractivos para las mujeres al tiempo que los prejuicios respecto a las mujeres trabajadoras se mostraran como destructivos y poco apegados a los esfuerzos patrióticos de guerra. Parte de la labor del Comité de Revistas, facción del Consejo de Publicidad, consistía en agregar contenido que mostrara a las mujeres trabajando en fábricas, acereras y astilleros. En 1942, Dorothy Ducas publica el folleto War Jobs for Women, que contenía información sobre los requisitos para ingresar a los diferentes tipos de industria que necesitaban de mano de obra. Este documento incluía, además, información para la mujer trabajadora, como datos sobre guarderías confiables. La primera edición fue de 700 ejemplares pero, ante la gran demanda, el Comité tuvo que hacer una segunda impresión de 50.000 ejemplares. La creación de la Magazine War Guide también tuvo éxito al apoyar la asimilación por parte de los trabajadores ante la inminente llegada de compañeras de trabajo ya que, a pesar del gran apoyo que se brindaba a las mujeres para que pudieran trabajar a falta de mano de obra, los viejos prejuicios respecto a su papel en la economía permanecían. Las campañas gubernamentales de fomento al empleo femenino se hacían bajo la premisa de que serían temporales: tras la guerra, las mujeres regresarían fácilmente a su papel de amas de casa. Campañas como la de Adel Precision Products Corp incentivaban a las mujeres a tener un papel más activo en la búsqueda de la victoria y al mismo tiempo evitar ser señaladas como “malas madres”.

Finalmente, el papel de las mujeres en los esfuerzos de guerra se consolida con la  formación del Cuerpo de Mujeres en la Armada (WAAC, por sus siglas en inglés), creada el 15 de marzo de 1942 gracias a la Ley Pública 554 y a la Orden Ejecutiva no. 9163. Fue concebida como un cuerpo no combatiente; sin ehmbargo, es hasta 1943 que se le otroga el estatus de rama militar en plenas funciones.

María del Rocío Rodríguez Echeverría

Estudiante de la Licenciatura en Relaciones Internacionales en El Colegio de México

Comenta esta entrada

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>