agosto 26, 2012

La vana cosmogonía

¿Qué importa la partícula de Higgs?,

Si tus ojos han olvidado mi nombre,

Si tus labios desnudos no flamean deseando mis besos

Y tu piel dormida no siente

Mis lágrimas que te añoran,

Mis manos que desfallecen sin ti,

Mi temblor ansioso que no te halla.

¡Al diablo la partícula de Dios!,

¡Que se pudran los cimientos mismos del universo!

Si no has de amarme;

Si no has de amarme

La metamorfosis obscura hará de mí con sus sortilegios

Una roca con alma de polvo,

Un peto sin corazón,

Quedará languideciendo mi pasión

Entre las arenas del desierto

Como un cadáver

Que aún guarda su último halo de vida

Y lentamente es despojado de él,

Huirán de mí las palabras

Como las centellas de carmín

Que abandonan en octubre sus altos nidos

Que quedan desnudos y grises

Como una sombra entre la marea del viento

Estirando sus brazos suplicantes

Hacia un cielo ciego

Donde la luna más hermosa del año

Sale a pasear entre blancas antorchas

Sin mirar hacia abajo, jamás.

¿Qué es el mecanismo de Higgs?

Sino un pretexto para dejar de pensarte,

De sentirte extraviada entre mis sábanas,

Un inútil remedio contra este mal que me aniquila

En que te sueño diario

Y diario amanezco sin ti.

Jorge Daniel Favila Corona

 Estudiante de Medicina, UNAM.

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