diciembre 24, 2013

El Pulso de la República y la risa como ruta a la indignación

Rodolfo Castellanos
942057_157846531053656_131271633_n

 

Una de las trágicas consecuencias del Calderonato fue que nos orilló a perder nuestra capacidad de asombro. El acostumbrarnos a la barbarie de contar cabezas todos los días, incorporar a nuestro léxico términos como “levantado”, “descuartizado”, “encajuelado” o “baja colateral”, nos llevó a renunciar a nuestra humanidad para soportar lo cotidiano.

Por ello no es sorpresa que, en el afán por cerrar los ojos a la crisis humanitaria que vive el Estado mexicano, nuestra capacidad de indignación ante las injusticias diarias también se vea mermada. La crisis que actualmente vive la prensa escrita para impactar en los lectores es prueba de ello; si bien es cierto que se trata de una crisis global, en México se agudiza ante un ciudadano que ha asumido la derrota cultural de cuestionar a la clase política como instrumento para perfeccionar nuestra incipiente democracia.

De ahí que nuestros periódicos funjan como conglomerados de comunicados de las dependencias de gobierno y buzones de voz para la clase política. Si a nadie más le interesa abrir un diario, es porque sabe que no le espera mensaje alguno dedicado a su persona.

Ante esta situación general, el interés de los jóvenes por el acontecer nacional es doblemente desolador. ¿Cómo lograr que un universitario desilusionado o ensimismado en sus ambiciones personales se indigne por las injusticias cotidianas de este país?

El bloguero Chumel Torres ha encontrado una respuesta para ello: hacernos reír de nuestra miseria de sociedad.

El Pulso de la República es un noticiero semanal que nos restriega en la cara los surrealismos y cinismos de la clase política, empresarios, líderes de opinión y todo personaje de la vida pública nacional que merezca ser evidenciado por sus actos. Chumel ha entendido que para recuperar la capacidad de indignación del ciudadano común (si es que alguna vez la tuvo) primero debe dar señales de vida, y qué mejor señal de ello que la risa.

Durante 10 minutos, Chumel se burla de situaciones que, si tuviéramos un poco de criterio, no toleraríamos ni un segundo más. Es ahí donde radica su maestría; evidencia nuestra conformidad con lo intolerable, lo cual te lleva inherentemente al cuestionamiento y posteriormente a la indignación.

La premisa que dio origen al movimiento #YoSoy132 no fue el temor del retorno del PRI a la presidencia, tampoco “el gran montaje de Televisa para imponernos a Peña Nieto”, la chispa que detonó la movilización fue que un sector específico y volátil de la juventud mexicana se sintió agredido directamente. Sin la falta de tacto del equipo de comunicación del entonces candidato al acusar de acarreados a los estudiantes de la Ibero, difícilmente el viernes 11 de mayo de 2012 habría sido el origen de dicho movimiento.

El Pulso de la República tiene ese propósito; hacer nuestro lo intolerable, sentirnos agredidos por la caradura de la clase política, la frivolidad y falta de argumentos tanto del gobierno como de la oposición y por la apabullante indiferencia en la que viven quienes no se sienten ofendidos por las injusticias que pasan día con día en México.

Debemos aprovechar que internet sigue siendo un espacio para ejercer la libertad de expresión y ver, al menos una vez, El Pulso de la República, o al menos, atrevernos a recuperar nuestra capacidad de indignación.

Canal de El Pulso de la República en Youtube: http://bit.ly/1jGsCL6

@rudotron

Estudiante de Ciencia Política en el ITAM

4 comentarios a “El Pulso de la República y la risa como ruta a la indignación”


  1. Margarita Mendoza

    Me agrado mucho esta publicación, en lo personal creo que define muy bien lo que trata de hacer el pulso de la república, en mí si logró despertar indignación, me sentí bien por estar más informada, pero a la vez horrorizada por haber estado tanto tiempo sin saber realmente sobre la situación actual del país, y sin saber todo lo que aún no sale al descubierto, toda la corrupción presente y no visible en la política del país. El panorama se ve desolador, pero, se puede ver al pulso como una esperanza de concientización actual, y llamativa.

    Responder

  2. Fernando I. Glez.

    “El Pulso de la Republica” es la mejor manera que tenemos los jóvenes para informarnos hoy en día sin tener que escuchar relleno de lo que no vale la pena, y al mismo tiempo, poder escuchar las noticias que por cuestiones políticas, no te pasan en los noticieros de Televisa o TVAzteca. Chumel hace un excelente trabajo para hacerte reír mientras creas una conciencia real de tu entorno como mexicano.

    Responder

  3. Javier Hernandez

    Y, obvio, se necesita otro chistoso para que los jóvenes tomen conciencia de la realidad política, que abona a la frivolidad con que la prensa asume el trato de los sucesos, la verdad es que los chavos encuentran esta y más información en las redes que en los sitios convencionales.

    Responder

  4. Marco

    Es interesante la fórmula que pensaron para despertar a la población de su letargo y sopor de indiferencia. Pero siento que su razonamiento ya se probó, con más o menos resultados positivos. Me refiero a la caricatura política; que ya tiene sus años en México y casi en cualquier parte del mundo donde hay impresiones.En FB se ve muchooo, está inundado de imágenes que causan risa. Muchas con un ingenio magistral. ¿pero de qué han servido? No trato de demeritar su trabajo, al contrario. Sólo planteo la cuestión de que la indignación y la indiferencia también tienen un lado gracioso, y es el que nos han mostrado ya otros medios de información alternativos. Nuestra indiferencia y sumisión a lxs gobernantes (al fin de cuentas: egoísmo respecto a lXs demás) es tan complejo y apabullante que la risa puede resultar ser la “válvula de escape”, sin que eso signifique una toma de conciencia real y combativa; al contrario, podría significar un desvío de la atención hacia lo gracioso. Aun y cuando suene paradójico.

    Responder

Responde al comentario Marco

Clic para cancelar respuesta.

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>