julio 26, 2012

¿Qué #Yosoy132 no respeta el sistema democrático mexicano? ¿Qué no entendemos la legalidad?

Creo que la respuesta a este cuestionamiento debe ser precisa. Se trata de una manera de pensar con fundamento, y por ende digna de agrupar a varias personas como tendencia de opinión, la cual no favorece al movimiento #YoSoy132 pues infunde desconfianza, o al menos escepticismo frente a nuestro discurso, el cual se dice tiene apego a la realidad. A diferencia de lo que pregonan, no sólo las televisoras al servicio del PRI -que fue lo más notable durante las campañas electorales-, sino también, una parte del sector empresarial (que se descubrió confabuló con el PRI para coaccionar del voto de los mexicanos), súmese ex presidentes, trasnacionales (que no tienen derecho alguno de influenciar la política nacional), y hasta el mismo Presidente (quien denuncia la corrupción en la elección y por otro lado la valida), como si se tratara de los años cincuenta.

La diferencia entre la postura que defiende el ciudadano (todavía común) que confía en el trabajo de las instituciones encargadas de la materia electoral en el país, y que no entiende la postura del movimiento respecto del PRI, llegando a calificarla como “falta de imparcialidad”, tal vez por apego al relato democrático del sistema de partidos, y la que sostiene oficialmente el movimiento estudiantil #YoSoy132 radica en el fundamento, y es la siguiente:

El movimiento es a-partidista por su origen y sustancia (es decir, sus integrantes no militan en ningún partido político). También lo es por su autonomía en la organización y el financiamiento. Es importante aclarar que al momento el movimiento solo ha sido auto-financiado, no hay ninguna donación o contribución mayor de por medio en ninguna de nuestras actividades. Solamente el conocido “boteo” entre los asistentes a un evento, o los simpatizantes del movimiento, entre quienes están nuestras propias familias.

Nuestra posición es política y por tanto se verá involucrada en las vicisitudes de las demás fuerzas políticas del país, sean estas organizaciones partidistas, sindicales, “de derechos humanos”, de gobierno, etcétera. Para esto se recomienda seguir los posicionamientos políticos que expresa nuestro movimiento de forma oficial.

Ahora bien, si se entiende la candidatura priísta de Enrique Peña Nieto como una legítima, y su campaña como una dentro del marco de la legalidad, la postura del #YoSoy132 queda en el aire, pues aunque hubiera un sesgo informativo operando a su favor, lamentablemente en nuestro país esa injerencia del llamado “cuarto poder” no está normada. Pero la situación es más grave. No solamente hay cuestionamientos a la legalidad de la candidatura de EPN, también se violó el tope de campaña acordado para la pugna por el poder ejecutivo, y por si fuera poco se incurrió gravemente en actividades ilícitas dentro del marco legal electoral, como lo son, la compra y coacción del voto, el soborno de funcionarios de casilla, y el condicionamiento de programas de asistencia social en las entidades federativas gobernadas por el PRI.

A estas alturas la lucha contra la imposición que pretenden PRI-Verde ecologista-Televisa-TvAzteca-ex presidentes-poder Ejecutivo-trasnacionales-Elba Esther Gordillo-y otros (eso sin considerar los nexos que se sospecha se tienen de parte de esta corporación, -que no es otra cosa-, con el Narcotráfico) se debe de entender en dos dimensiones:

Uno. La lucha legal por la anulación de las elecciones, basada en la ilegalidad de la candidatura de Peña Nieto, las actividades ilícitas de compra y coacción del voto, el abuso de recursos para la campaña política del mismo y la existencia de transacciones (sobornos) de parte del priísmo a televisoras, emisiones radiofónicas, sindicatos, funcionarios de casilla, y otras figuras que hoy día apoyan la -supuesta- legalidad del resultado de los comicios electorales. Todo lo anterior documentado por el periodismo nacional, e internacional.

Dos. La lucha política por el esclarecimiento de los mecanismos que rigen nuestro sistema político, toda vez que se presume democrático (en sentido liberal), y no lo es ni en sentido primigenio. Lo que los compañeros de la Universidad Iberoamericana descubrieron en la visita que les hizo el equipo priísta a su institución (11 de mayo de 2012), fue que no se estaba entablando un diálogo con ellos como estaba planeado, sino que estaban siendo presa de un escenario pre-fabricado, (de un proyecto encaminado a Los Pinos), que ese día solo quería las fotos para justificar una primera plana favorable al día siguiente, en la prensa bajo su control. Para quienes esta enunciación cause urticaria, es suficiente con constatar que tras no permitir el engaño priísta, los estudiantes fueron atacados por medios como Milenio, y Noticieros Televisa, así como investigados por la maquinaria política al servicio del candidato (títere).

Esta vía de lucha se comprende totalmente sólo si se aclara que la ausencia de parte del Instituto Federal Electoral en la investigación de estas cuestiones, (igualmente la Fepade, y el TEPJF), su evidente omisión en la regulación de lo electoral, es considerada negligencia en detrimento de la democracia mexicana. Por lo que se convoca al pueblo de México a organizar sus filas y sumarse al plan de acción de esta plataforma estudiantil de protesta que denuncia a un régimen incapaz de asegurarnos elecciones libres y justas, y absolutamente incapacitado de conducir las decisiones políticas del país, y se opone al intento de imposición que pretende un sector de la clase política y económica dominante que tiene como único interés perpetuarse en el poder.

El riesgo de que el lavado de dinero haya sido una de las vías de promoción de este plan político-económico, existe, y no podemos dejar de considerarlo. Las instituciones que validan las candidaturas como tales, se hacen de la vista gorda, no investigan. Y la voluntad mexicana está siendo burlada por los mecanismos corruptos de quienes gobiernan. No se dice cualquier cosa con esta postura, y lo sabe la juventud en lucha. Conocemos la elaboración que el crimen organizado alcanza en nuestro país en términos de infiltración de las fuerzas políticas e instancias de gobierno. Y más peligrosamente, su habilidad para convertir el capital acumulado en el mercado negro de estupefacientes, trata de mujeres, explotación de inmigrantes, tráfico de armas, etcétera, en dinero corriente en circuitos de inversión, intercambio bursátil, comercio informal, o simplemente traduciéndolo en poder político a su servicio.

Por esta y otras injusticias. Por una democracia real. Hemos decidido hacernos escuchar, si no en las urnas por que están impedidas de expresar la voluntad libre del pueblo, que sea en las calles, y en todos los hogares. Por los de ayer, con los de hoy, para los de mañana. Por una patria nueva. #YoSoy132

Eduardo Pérez Aguilar

Estudiante de la UNAM.

2 comentarios a “¿Qué #Yosoy132 no respeta el sistema democrático mexicano? ¿Qué no entendemos la legalidad?”


  1. Guillermo Fajardo

    Me bastó leer el primer párrafo para darme cuenta de la parcialidad del articulista respecto al tema. No responde la pregunta que hace y se inmiscuye en un espiral de acusaciones sin sentido: me parece gravísima la acusación respecto a las televisoras, en el sentido de que están “al servicio del PRI”. Valdría la pena exponer ciertos datos duros respecto a esta aseveración antes de lanzar dardos al aire: mitos que se refuerzan porque son rescatados de cualquier conversación de sobremesa.

    Por otro lado, la paranoia conspiratoria del escritor no tiene parangón: “A estas alturas la lucha contra la imposición que pretenden PRI-Verde ecologista-Televisa-TvAzteca-ex presidentes-poder Ejecutivo-trasnacionales-Elba Esther Gordillo-y otros”. ¿A qué clase de imposición se refiere? ¿Cuáles trasnacionales? ¿Elba Esther Gordillo no rompió con el PRI? ¿Por qué al poder ejecutivo le conviene que gane Peña?

    El lenguaje de la “lucha” frente a instituciones legales es totalmente anticuado: acaso se trata de un cauce legal.

    ¿Realmente podemos creer la farsa de que el 132 se trata de un movimiento apartidista? No se puede ser apartidista si repudias a un partido, ni apolítico a unos meses de la elección presidencial.

    La carga ideológica presente en el artículo es palpable debido a que el 132 ya no es un movimiento sino una marca; ya no una idea sino un producto; ya no un propósito sino una excusa.

    La falta de rigor respecto a la información presentada por el articulista, no es sino una muestra representativa de lo que el 132 se ha convertido: una masa informe de saliva, ideales y protestas.

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  2. César Damián

    Este texto está lejos de la objetividad. El “132″ es criticado por muchos como apoyado por otros. El problema radica en la absolutez. Desafortunadamente, muchos 132 se consideran “los iluminados”, los conocedores de la verdad absoluta o suprema y que sólo ellos tienen la razón; así, todo aquel que no comparta su punto de vista está mal (si no es que lo compraron).

    Este texto está plagado de pasión, que lejos de convencer a los escepcticos del 132 genera un mayor rechazo. Ojalá los “militantes” del 132 tomaran en cuenta los puntos de vista distintos a los suyos, que son igual de válidos. Hago votos para que se expresen con argumentos, datos duros, lógica y razón; ya que la pasión política no necesariamente nos lleva a un resultado idóneo para una sociedad.

    Me quedo sin respuesta del autor a las preguntas que él mismo planteo en su título. Pero me parece que la respuesta a sus preguntas es NO.

    El 132 no entiende la legalidad. Ellos ven fantasmas del fraude porque “les late”. Su intelecto llega a tal grado que su corazonada les dice que hubo fraude. Pese a que intelectuales, organismos internacionales y expertos digan que fue una de las elecciones más limpias; ellos dicen que están comprados porque hubo muchas irregularidades. Quizá debamos poner las cosas en el contexto: hoy hay videos, tweets, fotos, pero ¿hace 6 años pudo haberlos? claro que no. Hoy las herramientas te facilitan conocer más hechos; pero que hoy presenten los videos no significa que apenas en esa elección sucedió por primera vez. Además, un video diciendo que compraron mi voto lo pude hacer yo mismo, aunque fuera falso.

    Bien lo decía un profesor, “tengan cuidado muchachos, porque a tí es difícil que te manipule, pero a cientos de ustedes como grupo si los puedo manipular. Las masas son lo más fáciles de manipular” Cuanta razón tenía.

    Resulta difícil que la “lucha” del 132 siga en el curso actual, ellos intentan imponer su punto de vista, su candidato, su ideología a una sociedad que -dicen ellos y yo no lo creo- no piensa, está manipulada y comprada.

    ¡Caray! Seguiré en la espera de mejores argumentos en el 132, porque después de mucho buscar en sus “miembros” he desistido la búsqueda.

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