diciembre 2, 2013

Mi primer Día de la Lealtad

Roberto Cabrera

Dedicado a mis maestros y protectores:
Pablo Guevara y Alfredo Guevara,
por su lucha por la democracia y los derechos humanos

Día de la lealtad 3

El Día de la Lealtad es uno donde gran parte del pueblo argentino, que se siente identificado con el “peronismo”, recuerda cuando sus antepasados defendieron a su líder, a pie y con el corazón firme, en la emblemática Plaza de Mayo. Cada 17 de octubre el pueblo revive en alma propia ese épico día, cuando obreros y sindicatos salieron y se clavaron en la Plaza de Mayo, gritando a viva voz: “¡Queremos a Perón!”,  hasta su liberación por parte de los militares.

Juan Domingo Perón fue muy popular porque, cuando era Secretario del Trabajo, dio derechos al sector más amplio de la sociedad: ese sector que sostiene a la Argentina, pero que es olvidado por las clases dominantes, me refiero a la clase trabajadora. Dada la gran popularidad de Perón, el pueblo lo quería presidente, por ello representaba un peligro para los militares y fue enviado a una prisión en el Delta del Tigre. El pueblo se enteró de voz a voz en las calles, plazas, bares, cafeterías, fábricas y demás sitios de reunión populares. Sin pensarlo dos veces, el pueblo salió y resistió contra el tiempo y la distancia, pero sobre todo contra las clases altas. Hasta que llegó la liberación de su líder y meses después ganó la presidencia.

Afortunadamente, el pasado 17 de octubre del 2013, tuve la oportunidad de vivir en carne propia la conmemoración de este día épico para la historia de la Argentina. El calor y entusiasmo de las personas se transmitía en todas las calles aledañas a la Plaza de Mayo a través de bailes, gritos, saltos y abrazos. La música salía de los bombos y las murgas a ritmo de canciones populares. Las bengalas se disparaban entre las olas de gente, iluminando la fiesta popular. La gente se alimentaba de choripanes, hamburguesas, papas y empanadas en puestos callejeros improvisados. La gente bebía en abundancia en la Plaza: lo que más tomaban eran refrescos, vinos  y cervezas, que refrescaban la sed del pueblo que recordaba a su líder y,  a la vez , estaban apoyando a la presidenta de la Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, que se está recuperando de una operación en pleno tiempo electoral.

Se veía en todos lados carteles que decían: “Fuerza Cristina” o “Todos con Cristina”, pancartas enormes y de muchos colores. En el cielo se veía muchas banderas, fotos de Eva, Juan Domingo, Nestor y Cristina. Uno, al ver las fotos, viajaba a través de la historia, esa historia que está más que presente en gran parte de la población argentina con el kirchnerismo.

Día de la lealtad 1

Lo más hermoso de este día es que fue un festejo donde se mezclaron la clase media alta y las clases más desprotegidas. Fue bonito ver a las familias en las calles, veías a padres llevando a los niños en las carriolas o de la mano.

También se veía a bastantes jóvenes que recuperaron, en el kirchnerismo (que es un rechazo al neo-liberalismo económico), el interés por la política. Los jóvenes habían perdido el interés en la era del menemismo (etapa del neo-liberalismo económico en la Argentina), en donde el individualismo y la sociedad de consumo eran lo importante. Ahora es más común ver a jóvenes  interesados por lo social y la política.

El Día de la Lealtad, pienso yo, es único en el mundo, porque no es un día de fiesta nacional en la Argentina, dado que sólo lo festeja un grupo (amplio) de la sociedad argentina, que se siente identificado con Juan Domingo Perón y se autodenominan “peronistas”. Ese día sentí que la historia de los últimos 10 años de los gobiernos progresistas de izquierda en  América Latina estaba más que presente, con sus defectos y virtudes pero, creo yo, que más virtudes que defectos.

Los pueblos de América Latina tenemos que recordar todos los 17 de octubre,  para que aquellos años oscuros de las dictaduras, donde desaparecían y exiliaban a las personas por el simple hecho de pensar, no vuelvan nunca más.

Roberto Cabrera (texto y fotos)
Estudiante de Derecho en la UNAM, actualmente en el programa de movilidad estudiantil en la Universidad de Buenos Aires
@robertoacyr

Un comentario a “Mi primer Día de la Lealtad”


  1. Daniel E. Ortiz

    Mi estimado Rober, aunque con gran fuerza narrativa, lograste que nos transportáramos a la Argentina; considero que el texto esta muy fuertemente impregnado con un toque de izquierda, pienso que también deberías hacer referencia al contexto que vive en estos momentos Argentina, pues a pesar de las medidas del gobierno Kirchnerista, no todo es color de rosa.

    De antemano, saludos desde México.

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